Los *canvas* representan una revolución en la forma de diseñar interfaces para la automatización de procesos dentro de los proyectos Cloud. En esencia, un *canvas* es una superficie totalmente personalizable que se comparte entre el agente de Copilot y el usuario, permitiendo que ambos interactúen simultáneamente sobre la misma vista. Es importante destacar que esta interacción es bidireccional: mientras el agente actualiza la UI en tiempo real, el usuario puede manipular controles, tarjetas o filtros y esos cambios se reflejan instantáneamente en el agente, eliminando cualquier latencia de sincronización.
Una consideración clave es la manera en que se genera el *canvas*. No es necesario escribir código ni diseñar manualmente la interfaz; basta invocar la habilidad create canvas y describir en lenguaje natural la estructura deseada. El agente interpreta la descripción y construye la UI completa, ya sea un tablero Kanban, una hoja de cálculo, un formulario de lanzamiento o cualquier otro componente que se ajuste al flujo de trabajo. Esta capacidad de generación automática reduce drásticamente el tiempo de configuración y permite que los equipos de desarrollo y operaciones se centren en la lógica de negocio más que en la creación de pantallas estáticas.
La experiencia nos demuestra que la flexibilidad de los *canvas* potencia la colaboración entre equipos multidisciplinarios. Al compartir la extensión del *canvas* dentro del proyecto, cada miembro del equipo accede a la misma herramienta personalizada, lo que favorece la alineación y la trazabilidad de tareas. Además, la posibilidad de guardar la configuración como una extensión personal o de proyecto garantiza que la inversión en tiempo de diseño sea reutilizable en futuros ciclos de desarrollo.
Otro aspecto técnico relevante es la integración con los recursos del repositorio. Los *canvas* pueden incorporar directamente pull requests abiertos, métricas de CI/CD o cualquier otro artefacto expuesto por la API de GitHub. De esta forma, el agente no solo muestra información, sino que también puede ejecutar acciones sobre esos recursos mediante los mismos controles que el usuario emplea, manteniendo una simetría operativa que evita el modelo tradicional de “comando y espera”. Esta simetría facilita la automatización de tareas repetitivas y la creación de flujos de trabajo adaptativos sin necesidad de scripts externos.
En cuanto a buenas prácticas, es recomendable describir el *canvas* de forma incremental. Comenzar con una versión mínima, validar su utilidad y luego ir añadiendo columnas, filtros o integraciones adicionales. Este enfoque iterativo permite ajustar la UI a medida que evolucionan los requerimientos del proyecto y evita la sobrecarga de funcionalidades innecesarias. Asimismo, aprovechar la comunidad a través de colecciones como awesome‑copilot brinda plantillas predefinidas que pueden servir como punto de partida, reduciendo aún más el tiempo de puesta en marcha.
Finalmente, la seguridad y el control de versiones no deben pasarse por alto. Al almacenar el *canvas* como una extensión dentro del repositorio, se heredan los mecanismos de revisión y auditoría de GitHub, lo que garantiza que cualquier modificación sea revisada por el equipo antes de su despliegue. Esta trazabilidad, combinada con la capacidad de personalizar la UI mediante descripciones en lenguaje natural, convierte a los *canvas* en una herramienta estratégica para equipos que buscan agilizar sus procesos en la nube sin sacrificar control ni calidad.
Fuente: YouTube



